Megalograptus significa "Gran Graptolito", lo que se refiere a que los primeros fósiles de Megalograptus se confundieron con graptolitos (animales coloniales prehistóricos). Ahora sabemos que Megalograptus era un euriptérido que superficialmente se parecía a un escorpión. Medía poco más de un metro de largo, con dos enormes apéndices que se extendían desde debajo de su cabeza. Estos dos apéndices estaban cubiertos de espinas frontales, que podrían haber sido utilizadas para atrapar presas que se encontraban frente a él y ser devoradas. Su cola era larga y bifurcada en el extremo, pero no era un aguijón como los que se ven en los escorpiones modernos. Megalograptus vivió en arrecifes de coral durante el Ordovícico. Sus pinzas espinosas le permitían alimentarse de peces y otras criaturas de cuerpo blando, pero su capacidad para alimentarse de trilobites resistentes es cuestionable. Además de sus presas, Megalograptus vivió junto a crinoideos, esponjas, amonites y otras especies de euriptéridos. Es probable que no tuviera depredadores cuando era adulto debido a su duro exoesqueleto, pero puede haber sido un bocadillo sabroso cuando estaba mudando y era vulnerable.