Ornitholestes, el "ladrón de aves", es un pequeño terópodo que suele representarse con una pequeña cresta en la nariz. Sin embargo, lo que parecía una proyección plana del cráneo de este terópodo de 2 metros de largo era en realidad el resultado de un aplastamiento. No se desanime, porque este dinosaurio esconde mucho más de lo que parece. En concreto, la cuenca ocular: esta cuenca es tan grande que los paleontólogos creen que Ornitholestes podría haber sido nocturno. No se duerma con este carnívoro; sus brazos tenían una amplia gama de movimientos que le permitían atrapar a sus presas con ambas manos. Originalmente se creía que Ornitholestes cazaba aves jurásicas (de ahí el significado de su nombre), pero es más probable que se alimentara de una variedad de pequeños animales. Ornitholestes se encontró en la Formación Morrison, una famosa formación rocosa jurásica del oeste de Estados Unidos. Morrison era una llanura aluvial donde el agua y los sedimentos se filtraban desde las montañas del oeste. Esto lo convirtió en un paisaje muy fértil donde vagaban muchos dinosaurios populares. Saurópodos como el Diplodocus y el Brachiosaurus superaban con creces a dinosaurios ornitisquios como el Stegosaurus y el Dryosaurus. Carnívoros como el Allosaurus y el Ceratosaurus aterrorizaban la tierra durante el día, mientras que el Ornitholestes merodeaba por la noche.