El Spinosaurus, el "Lagarto Espinoso", es objeto de un acalorado debate en la comunidad científica. Sin embargo, algo que no se debate es el enorme tamaño de esta monstruosidad: con una longitud de más de quince metros y una altura de vela de más de un metro y medio, el Spinosaurus fue posiblemente el carnívoro terrestre más grande que jamás haya existido. Antes de 2014, se creía que el Spinosaurus tenía un cuerpo de terópodo bastante normal, con su cuerpo apoyado sobre largas patas. Sin embargo, un estudio de 2014 afirmó que el Spinosaurus tenía patas traseras cortas y caminaba a cuatro patas. Este modelo cuadrúpedo conmocionó al mundo de la paleontología. Si bien algunos aceptan este modelo, la mayoría no está preparada para aceptar una revisión tan drástica basada en los fósiles y simplemente lo reconstruyen con patas más cortas y un torso más largo. A pesar de la controversia sobre su anatomía, los científicos aún coinciden en muchos puntos. El Spinosaurus vivió durante el Cretácico en lo que hoy es el norte de África. Su entorno era muy húmedo y pasaba mucho tiempo en el agua. Un cazador experto, el Spinosaurus representaba una gran amenaza para cualquier criatura que se atreviera a acercarse a él. Sus peligrosas mandíbulas, de más de un metro de largo, podían con todo tipo de presas. También era probablemente muy oportunista, sin dejar pasar la oportunidad de una presa fácil o un cadáver carroñero.