Henodus, el "Diente Único", es un placodonte cuya fama se la debe a su parecido con las tortugas marinas modernas. Su icónica cara plana y caparazón le permiten resaltar comparado con las verdaderas tortugas prehistóricas, incluso cuando es relativamente pequeña con solo un metro de largo. Su caparazón era bastante ancho y contaba con un patrón de mosaico intrincado debido a la gran cantidad de piezas que lo constituían. Al igual que una tortuga, su caparazón estaba anclado a su columna vertebral, lo que significa que no podía desligarse de ella. Sus extremidades pequeñas y lánguidas, acostumbradas a nadar, eran prácticamente inútiles en tierra. El Henodus posiblemente pasó todo su tiempo en la Alemania prehistórica en lagunas salobres y de agua dulce, en donde dichas aguas calmadas no lo habrían arrastrado. Viviendo durante el periodo Triásico, fue una de las pocas criaturas mesozoicas conocidas en el arte de la alimentación por filtración. A veces se pensó que usaba sus dos dientes para mascar crustáceos, pero ahora es más comúnmente aceptado que el Henodus usaba estructuras como barbas de ballena en su boca para filtrar el alga de las aguas que le rodeaban. Puede que también haya tenido una garganta expansible que le haya permitido succionar con mayor facilidad el agua.