El pejelagarto, o Atractosteus spatula, es una especie de pez cuyos fósiles se remontan hasta el periódo Cretácico superior. Estos peces con forma de torpedo no han cambiado muchos de los rasgos morfológicos de sus ancestros. A diferencia de muchos otros peces, puede respirar aire, lo que le permite poblar áreas peligrosamente pobres en oxígeno para otros peces. Sus escamas forman capas increíblemente resistentes que son casi impenetrables; cuando están bajo ataque, estas escamas defienden bien contra cualquier agresor. De manera similar que el nautilus, los pejelagartos viven mucho tiempo y tardan en madurar, y después de eso, ponen una cantidad obscena de huevos dependiendo del tamaño de la hembra. Si bien parecen pasivos y lentos, estos pequeños demonios son en realidad bestias voraces cuando se trata de comida, al igual que el animal que les da nombre (alligator gar). Los pejelagartos son principalmente depredadores nocturnos piscívoros, a veces comiendo aves acuáticas y pequeños mamíferos en la superficie. Se esconden bajo la superficie y esperan a que la presa esté a su alcance, para luego lanzarse hacia delante y agarrar a su presa con un movimiento amplio antes de atravesarla con sus dientes.