Citipati, el "señor de la pira funeraria", suele confundirse con su pariente más popular, Oviraptor. Sin embargo, en realidad se conoce al Oviraptor a partir de restos comparativamente peor preservados que los del Citipati, que estaba bien conservados. Con 3 metros de largo, Citipati era un gran oviraptórido con una cresta icónica. A pesar de la popularidad de la antigua hipótesis que los oviraptóridos eran literalmente "ladrones de huevos", ahora sabemos que estos dinosaurios eran padres atentos a sus nidos. Varios fósiles espectaculares de Citipati, fosilizados mientras empollaban sus huevos con los brazos abiertos sobre ellos, fueron fundamentales para disipar este mito. Sus nidos tenían forma de círculo con un hueco en el medio, donde el padre podía sentarse con las alas extendidas sobre su progenie. Pavoneando a través del periodo cretácico en lo que hoy es Mongolia, esta bestia parecida a un pájaro vivió en un hábitat desértico árido junto a dinosaurios famosos como Protoceratops, Shuvuuia y Pinacosaurus. Se podría esperar que un terópodo más grande como Citipati fuera un carnívoro, que se alimentara de los dinosaurios más pequeños que lo rodeaban. Sin embargo, su pico desdentado lo habría convertido en un mal depredador. Probablemente era un omnívoro, alimentandose de pequeños animales, plantas, e irónicamente, incluso huevos. Una posible presa eran Byronosaurus juveniles, que se ha encontrado fosilizado en los nidos de Citipati. Si no estaban allí como alimento, ¡estos juveniles también podrían haber sido parásitos del nido!