Allosaurus, el "Lagarto Extraño", nos muestra un ejemplo diferente de un depredador feroz a diferencia del Tyrannosaurus. En contraste con el T. rex, el Allosaurus sólo medía tres metros de altura, justo debajo de dos veces la altura de un humano. Fue relativamente largo con un máximo de 9-10 metros. Las prominentes crestas en su cráneo contaban con diversas funciones, tales como actuar de gafas de sol y servir de accesorios. Curiosamente, muchos cráneos fosilizados exhiben varias imperfecciones extrañas, proveyendo así información valiosa acerca de la paleopatología en dinosaurios y sus posibles efectos. Viviendo en el tope de la cadena alimenticia, las amenazantes garras y mandíbula del Allosaurus lo convertían en El Depredador tiempo antes del Tyrannosaurus. Hallado abundantemente en la Formación Morrison, sobrevivió a base de cazar grandes herbívoros y posiblemente incluso a algunos depredadores. Merodeó los entornos semiáridos de los actuales Estados Unidos y Portugal en conjunto con otros depredadores como el Ceratosaurus y el Torvosaurus, pero los tres posiblemente pertenecían a nichos distintos. Existiendo durante el periodo Jurasíco desde el Kimmeridgiense hasta el Titoniense temprano, Allosaurus contó con una deliciosa y suculenta selección de presas. Los paleontólogos han encontrado evidencia de que cazó a los Stegosaurus y otros miembros de su familia por comida y de que posiblemente comía restos de carroña de los saurópodos.